La Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación por el delito de abuso sexual contra personal del Ejército Mexicano, tras la denuncia presentada por una adolescente estadunidense de 16 años y su madre en Nuevo Laredo.
El caso quedó registrado bajo el expediente FED/TAMP/NVO.LAR/0000860/2026 y fue iniciado conforme al artículo 260 del Código Penal Federal.
Consulado de EU acompañó la denuncia
La denuncia fue presentada con el acompañamiento de personal del Consulado General de Estados Unidos en Nuevo Laredo, que brindó asesoría a la menor, identificada como J.L.L.A., y a su madre, Samantha, ambas ciudadanas de Estados Unidos.
De acuerdo con el relato incluido en la denuncia, los hechos ocurrieron en una brecha ubicada en el kilómetro 19 de la carretera Nuevo Laredo–Piedras Negras.
La adolescente caminaba junto a una amiga rumbo al rancho El Coral cuando, presuntamente, fueron interceptadas por elementos del Ejército Mexicano que viajaban en dos camionetas y un vehículo blindado.
Víctima relata persecución y agresión
Según la denuncia, las jóvenes intentaron huir al ver acercarse a los militares.
“Vimos que venían los soldados y como íbamos en el monte nos dio mucho miedo y corrimos. Solamente me alcanzaron a mí”, narró la víctima.
La menor aseguró que fue golpeada, amenazada y despojada de su teléfono celular y dinero en efectivo.
La denuncia también señala que fue víctima de agresión sexual por parte de varios militares, quienes posteriormente la amenazaron para impedir que denunciara los hechos.
Madre exige justicia
La madre de la adolescente pidió que el caso sea investigado y que se castigue a los responsables.
“A mi hija la violaron soldados del Ejército Mexicano. Gracias al Consulado de Estados Unidos pudimos denunciar. Ahora exijo que la FGR investigue y que los culpables paguen. No me voy a callar”, expresó Samantha.
De acuerdo con la información presentada, la joven logró llegar hasta la carretera, donde fue auxiliada por un automovilista.
Investigación sigue abierta
Entre los indicios integrados en la carpeta de investigación se encuentra la presunta identificación parcial de uno de los agresores, cuyo uniforme portaba la insignia con el nombre “Cabo Juan”.
Hasta el momento, la Fiscalía General de la República mantiene abierta la investigación para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.


