Habitantes de San Pedro Huitzapula, comunidad ubicada en la Montaña Baja de Guerrero, solicitaron apoyo urgente de los gobiernos federal y estatal tras denunciar ataques armados y con artefactos explosivos lanzados desde drones, hechos que provocaron incendios en viviendas y el desplazamiento de familias.
De acuerdo con testimonios de pobladores, gran parte de la comunidad me’phaa huyó hacia el monte para refugiarse, mientras que 63 mujeres, 17 niñas y 15 niños permanecen resguardados en la comisaría municipal.
“Es una desesperación, no dormimos día y noche. Las bombas que caen son grandes y destrozan las casas. En un día caen alrededor de 20”, relató una habitante.
Denuncian presencia de hombres armados
Los pobladores señalaron que los agresores portan uniformes similares a los de policías comunitarios y utilizan armamento de alto poder y equipo táctico.
“Hasta los militares tienen miedo cuando escuchan los disparos”, aseguraron.
Las agresiones ocurren después de una serie de ataques atribuidos al grupo criminal Los Ardillos en comunidades de Chilapa, donde durante seis días se registraron enfrentamientos que dejaron seis personas muertas, seis heridas y cientos de desplazados refugiados en Alcozacán.
Familias permanecen refugiadas
Mediante un audio difundido a medios de comunicación y organizaciones defensoras de derechos humanos, los habitantes describieron la situación de emergencia que enfrenta la comunidad.
“Están tirando día y noche. Ya hay personas heridas de bala, tienen sus trincheras en el cerro, nos rodearon y ahorita ya bajaron hasta el pueblo y quemaron dos casas”.
También denunciaron que niñas, niños y adultos mayores permanecen sin alimentos suficientes mientras continúan refugiados.
“Los niños están aquí en la comisaría, aquí vinieron a pasar la noche, porque antier durmieron en el monte y llovía; hasta ahorita no han almorzado ni comido”.
Reclaman falta de respuesta de autoridades
Los habitantes reprocharon la escasa respuesta de las fuerzas de seguridad desplegadas en la zona, donde aseguran que únicamente hay dos patrullas de la Base de Operaciones Interinstitucionales.
“No tiene caso que ellos estén aquí viéndonos cuando nos están atacando y cómo se está muriendo la gente”, expresaron.
Además, denunciaron que hace apenas cinco días fue asesinado Antonio Reyes de la Cruz, quien acudió a cuidar sus animales en una parcela.
Los pobladores insistieron en que requieren apoyo inmediato para detener los ataques y garantizar la seguridad de las familias desplazadas.



