El Templo de la Serpiente Emplumada, en Teotihuacan, enfrenta un deterioro severo que podría provocar su desaparición en aproximadamente 100 años si no se aplican medidas urgentes de conservación, advirtió el arqueólogo Sergio Gómez Chávez.
El especialista señaló que la estructura presenta daños importantes derivados principalmente de la humedad, así como fracturas y desintegración progresiva de la piedra.
Humedad acelera el desgaste del monumento
En entrevista, Gómez Chávez explicó que desde hace años se ha advertido sobre el deterioro del también llamado Templo de Quetzalcóatl, uno de los edificios más emblemáticos de Teotihuacan.
El arqueólogo, quien encabezó investigaciones en el túnel descubierto bajo el templo, afirmó que estudios realizados con microscopio electrónico revelaron un grave desgaste en la piedra.
“La piedra está totalmente desintegrada; es decir, arenizada”, explicó.
Según detalló, el principal problema es la humedad que penetra al subsuelo y posteriormente asciende hacia la estructura mediante capilaridad.
Propuesta de conservación fue olvidada
Gómez Chávez recordó que junto con el arqueólogo Saburo Sugiyama propuso hace años un proyecto integral de conservación que incluía rehabilitar drenajes y colocar una cubierta discreta sobre la fachada del templo.
La intención era proteger el edificio sin alterar su apariencia original.
“La solución que se ha planteado desde hace tiempo ha sido colocar un techo”, indicó.
El especialista explicó que incluso se organizó un concurso internacional para evaluar propuestas de conservación, aunque finalmente el proyecto quedó detenido con el paso de distintas administraciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Buscaban devolver la forma original al recinto
La propuesta contemplaba cubrir únicamente la fachada y recuperar parcialmente la forma original del edificio.
Gómez recordó que cuando el arqueólogo Manuel Gamio descubrió el recinto, modificó parte de la estructura para facilitar el acceso turístico.
Además, explicó que durante las exploraciones del túnel detectaron filtraciones constantes de agua que provocaron incluso derrumbes internos.
“Toda el agua que ha caído durante casi 100 años se iba por ahí”, señaló.
“El templo se sigue dañando”
El investigador alertó que el deterioro avanza diariamente y podría volverse irreversible.
“Las esculturas seguirán erosionándose y, en algún tiempo, no sé, 100 años, no va a existir más”, advirtió.
También recordó que en la década de 1980 se aplicó un producto químico llamado ortosilicato de etilo para intentar proteger la fachada, pero con el paso del tiempo descubrieron que terminó afectando aún más la estructura.
Uno de los edificios más importantes de Teotihuacan
El Templo de la Serpiente Emplumada forma parte de La Ciudadela, uno de los complejos arquitectónicos más importantes de Teotihuacan.
El recinto, que data aproximadamente del año 250 de nuestra era, destaca por sus esculturas de serpientes emplumadas, caracoles y elementos asociados al agua.
Originalmente fue construido con siete niveles arquitectónicos y conserva el estilo característico de talud-tablero que distingue a la antigua Ciudad de los Dioses.



