La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que ningún embajador extranjero puede tener una actitud injerencista, al referirse a recientes declaraciones del representante de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
“Declaraciones desafortunadas”
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó los dichos del diplomático como “declaraciones desafortunadas”, en medio de la polémica por las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra políticos mexicanos.
“Viéndolo a la distancia, hoy por lo menos podemos decir que son declaraciones desafortunadas”.
Un embajador no puede tener una actitud injerencista: Sheinbaum
— La Jornada Baja California (@LaJornadaBC) April 30, 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum llamó "desafortunadas" a las declaraciones del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, sobre la orden de extradición para el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya… pic.twitter.com/DapiWjTeer
El contexto incluye señalamientos contra funcionarios, entre ellos el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Defensa de la soberanía
Sheinbaum insistió en la importancia de respetar la soberanía nacional y subrayó que los representantes diplomáticos deben conducirse bajo ese principio.
“Un embajador… no puede tener una actitud injerencista”.
Las declaraciones del diplomático estadounidense se dieron durante un acto en Los Mochis, donde señaló que su gobierno podría procesar a funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado y que la corrupción afecta el desarrollo económico.
Relación con respeto mutuo
La presidenta reiteró que México busca mantener una relación de cooperación con Estados Unidos, pero basada en el respeto.
“Queremos una relación de respeto, de colaboración y de entendimiento; pero tiene que ser muy claro el respeto”.
También recordó antecedentes históricos sobre tensiones diplomáticas, al mencionar las advertencias del exmandatario Miguel de la Madrid respecto a actitudes injerencistas en el pasado.
Postura del gobierno
Finalmente, Sheinbaum aseguró que su administración no busca confrontación con otros países, pero sí garantizar el cumplimiento de la ley y la defensa de la soberanía.
“A la Presidenta le corresponde garantizar el respeto y la soberanía de México”.
La mandataria reiteró que la relación con Estados Unidos continuará, pero bajo principios de igualdad y respeto entre naciones.



