El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, sostuvo una reunión de poco más de hora y media con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, como parte de su visita oficial a México.
Buscan distender relación bilateral
El encuentro, realizado alrededor de la una de la tarde, formó parte de una agenda enfocada en reencauzar la relación entre México y España, que se mantuvo tensa durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Estos acercamientos dan continuidad a la reciente visita de Sheinbaum a España, donde se reunió con el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. Ambos países han buscado superar diferencias surgidas tras la solicitud del exmandatario mexicano para que España ofreciera disculpas por hechos de la Conquista.
Recibí en Palacio Nacional al Ministro de Relaciones Exteriores de España, José Manuel Albares Bueno. Hablamos de la cooperación entre ambas naciones y le propuse continuar con exposiciones en España que muestren la grandeza cultural de México. pic.twitter.com/VA79rbYilY
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) April 30, 2026
Invitación a Cumbre Iberoamericana
Al concluir su visita, Albares entregó a la mandataria una invitación del rey Felipe VI para asistir a la Cumbre Iberoamericana de Madrid, prevista para noviembre.
El canciller español subrayó que México es para España “un país hermano”, con el que comparte intereses y valores.
Diálogo sobre Cuba
Como parte de su agenda, Albares también sostuvo un encuentro con el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez.
En un mensaje conjunto, ambos funcionarios coincidieron en su preocupación por la situación en Cuba. Albares señaló que cualquier respuesta a la crisis debe apegarse al derecho internacional, mientras que Velasco destacó que México reforzará el diálogo y la cooperación humanitaria con España en torno a la isla.
Relación bilateral y comunidad
El ministro español destacó la “afinidad y sintonía” entre ambos países, así como la solidez de su relación bilateral.
Resaltó además los vínculos humanos entre ambas naciones, con más de 210 mil españoles residentes en México, así como una creciente comunidad mexicana en España, además de la herencia histórica del exilio republicano.

