Un grupo de investigación con participación del Instituto de Física de la UNAM desarrolló un líquido con propiedades muy similares a la sangre, el cual permitirá calibrar equipos de ultrasonido y mejorar la precisión en estudios médicos.
La investigadora Lizbeth Ayala Domínguez explicó que el objetivo fue crear un material con características acústicas equivalentes a la sangre humana para probar dispositivos sin necesidad de utilizar pacientes.
“Queríamos fabricar un material que tuviera propiedades acústicas similares a las de la sangre para usarlo en maniquíes de flujo”.
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— Instituto de Física de la UNAM (@IF_UNAM) April 28, 2026
Texto: Eirinet Gómez
Foto: Evelyn Ayala pic.twitter.com/2qr9bjVCPW
Sustituyen materiales y perfeccionan la fórmula
El proyecto retomó una fórmula previa desarrollada durante una estancia en la Universidad de Wisconsin-Madison, la cual incluía agua, glicerol, dextrano, un surfactante y partículas de nailon que simulan glóbulos rojos.
Sin embargo, algunos componentes dejaron de comercializarse, por lo que el equipo realizó ajustes y pruebas hasta obtener tres variantes del fluido:
- Una con viscosidad similar a la sangre
- Otra ligeramente más viscosa
- Una menos viscosa
Uno de los principales retos fue lograr estabilidad en la mezcla, ya que las partículas tendían a separarse, afectando las mediciones.
Tras ocho meses de trabajo, consiguieron una fórmula estable con propiedades adecuadas de densidad, viscosidad y comportamiento acústico.
Resultados superiores a modelos existentes
El nuevo líquido fue probado en equipos médicos como ultrasonidos doppler y vasculares, donde mostró eficacia en la calibración.
Al compararlo con una sangre artificial desarrollada en Alemania, el material mexicano presentó mejores resultados en:
- Velocidad del sonido
- Viscosidad
- Densidad
Esto abre la posibilidad de mejorar los calibradores disponibles y, con ello, la calidad de los diagnósticos.
Clave para detectar enfermedades a tiempo
La investigación tiene implicaciones directas en la detección temprana de enfermedades, especialmente cáncer.
Ayala Domínguez explicó que el crecimiento de tumores está relacionado con la formación de nuevos vasos sanguíneos, lo que puede ser identificado mediante ultrasonido si los equipos están correctamente calibrados.
“Lo ideal sería detectarlos en el momento en que comienzan a desarrollar su red vascular”.
Actualmente, el equipo trabaja en el desarrollo de un maniquí de flujo que permita evaluar ultrasonidos de alta resolución enfocados en estudios de cáncer de mama.
Llamado a formar más especialistas
La investigadora subrayó la importancia de fortalecer el campo de la física médica en México, al considerar que mejores herramientas de diagnóstico pueden incrementar significativamente las probabilidades de recuperación en enfermedades de alta incidencia.
“Necesitamos más físicos médicos, no sólo en hospitales, sino también en el laboratorio”, concluyó.


