El municipio de Querétaro conmemora este sábado los 300 años del inicio de la construcción del acueducto, una obra que abasteció de agua a la ciudad hasta mediados del siglo XX.
Sin embargo, la celebración ocurre en medio de críticas al gobierno estatal, debido a la autorización de empresas transnacionales conocidas como data centers, caracterizadas por su alto consumo de agua en una región donde ya hay escasez y se aplica el tandeo.
El festejo oficial tendrá un costo de 1.5 millones de pesos, según informó el alcalde Felipe Fernando Macías.
Protestas por el acceso al agua
De forma paralela, activistas convocaron a manifestaciones para exigir:
- Alto al saqueo del agua
- Garantía del acceso como derecho humano
- Un mínimo de 100 litros diarios por persona, conforme a estándares internacionales
Abelardo Rodríguez Macías advirtió sobre la proliferación de centros de datos en municipios como El Marqués, donde —afirmó— ya se perciben efectos de escasez.
Señalan impacto de data centers
De acuerdo con activistas, estas instalaciones:
- Se registran como industrias de servicios
- Tienen alto consumo de agua
- Generan calor y contaminación
Rodríguez Macías señaló que en zonas como La Cañada y Colón la situación es cada vez más crítica.
También denunció presuntas irregularidades en el uso del agua, incluyendo casos de aprovechamiento privado mientras comunidades enfrentan desabasto.
Cuestionan política hídrica estatal
El diputado local Eric Silva Hernández advirtió una “contradicción” en la política estatal, ya que la región está catalogada como zona de veda y sobreexplotación de acuíferos.
Señaló que, mientras se aplican cortes a la población, se continúa atrayendo inversión de grandes empresas como Microsoft, Amazon y Google, que requieren grandes volúmenes de agua.
El legislador propuso una iniciativa de ley estatal de aguas que:
- Regule el uso del recurso
- Proteja mantos acuíferos
- Reconozca el agua como derecho humano
Origen histórico del acueducto
La historiadora Ana Cecilia Figueroa explicó que el acueducto surgió como solución a problemas de salud pública en la época colonial, derivados de la contaminación del río por obrajes textiles.
Por su parte, el cronista Lauro Jiménez detalló que el proyecto comenzó en 1712 y su construcción inició en 1726.
La obra, impulsada por Juan Antonio de Urrutia y Arana, cuenta con:
- 74 arcos de cantera
- Longitud de 1,298 metros
- Altura máxima de 28.5 metros
Su edificación fue financiada en parte por los obrajeros y ejecutada principalmente por población indígena otomí de La Cañada.
El historiador Ricardo Rabell añadió que para cimentar la estructura fue necesario excavar hasta 17 metros de profundidad, en una obra que involucró a miles de trabajadores.
Entre historia y desafíos actuales
Mientras Querétaro celebra uno de sus símbolos históricos más importantes, el debate sobre el uso y acceso al agua se mantiene vigente, marcado por tensiones entre desarrollo económico, sustentabilidad y derechos de la población.



