El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este jueves a la Marina destruir cualquier embarcación iraní que intente minar el estrecho de Ormuz, en una nueva escalada de tensión pese al frágil alto el fuego vigente en la región.
Escalada tras incidentes marítimos
La instrucción se da luego de que fuerzas estadunidenses informaran que abordaron un buque en el océano Índico que transportaba petróleo iraní. Al mismo tiempo, un alto funcionario de Irán señaló que el país ya comenzó a recibir ingresos por peajes impuestos de manera unilateral en el estrecho.
Esta vía marítima es estratégica para el comercio global de hidrocarburos, por lo que su control se ha vuelto un punto central del conflicto.
Tregua bajo presión
Aunque Trump anunció esta semana una prórroga unilateral del cese al fuego —vigente desde el 8 de abril—, los enfrentamientos indirectos y las restricciones en la navegación han incrementado la tensión.
Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, tras un ataque israeloestadunidense contra Irán, la república islámica ha limitado severamente el tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, afectando el flujo energético global.
En respuesta, Estados Unidos bloqueó el acceso a puertos iraníes desde el 13 de abril.
Menos tránsito y más incidentes
De acuerdo con reportes, el número de cruces por el estrecho ha disminuido en los últimos días debido a las restricciones de ambas partes.
Además, los incidentes marítimos han aumentado:
- Irán interceptó dos buques el miércoles.
- Una tercera embarcación fue atacada frente a las costas de Omán.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor afectación a la economía global y a la estabilidad en Medio Oriente.



