Los recién nacidos en Gaza enfrentan condiciones críticas de supervivencia, en medio de un aumento sin precedente de anomalías congénitas asociadas al contexto de guerra, según reportó Al Jazeera con base en testimonios médicos.
Crisis sanitaria y causas
El director de la Unidad de Información Sanitaria del Ministerio de Salud palestino, Zaher al Whaidi, atribuyó la situación a múltiples factores:
- Hambre generalizada
- Destrucción del sistema de salud
- Hacinamiento
- Contaminación del agua potable
- Bombardeos constantes de Israel
Casos en hospitales
En el hospital Nasser, en Jan Younis, médicos documentan casos graves:
- Un recién nacido con exceso de líquido en el cerebro
- Bebés con malformaciones en boca y oídos
- Casos de cardiopatías y alteraciones cerebrales
Madres afectadas relatan las dificultades durante el embarazo en condiciones extremas.
“El embarazo fue agotador debido a la falta de alimentos […] ni siquiera tenía agua potable”, contó Najia Zu’rub.
Aumento de muertes neonatales
Según datos oficiales, en el último año se registraron al menos 457 muertes neonatales, lo que representa un incremento del 50% respecto al periodo previo a la ofensiva.
Violencia persiste pese a alto el fuego
En el terreno, continúan los ataques. Al menos cinco personas —tres de ellas menores— murieron tras bombardeos en el norte del territorio, pese al alto el fuego vigente desde octubre de 2025.
La agencia Wafa informó que el ataque ocurrió en Jabaliya, cuando civiles retiraban escombros.
Escalada en Cisjordania
En Cisjordania, la violencia también aumenta. Un palestino de 29 años murió tras un tiroteo cerca de Ramallah, luego de que colonos abrieran fuego en la localidad de Deir Dibwan.
Además, fuerzas israelíes irrumpieron en un funeral y lanzaron gases lacrimógenos contra asistentes.
Llamado de la ONU
La relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, criticó la continuidad del comercio internacional en este contexto.
“Los mercados no deberían estar por encima de la vida”, expresó, al advertir sobre la prioridad de los intereses económicos frente a la crisis humanitaria.
La situación en Gaza continúa deteriorándose, con efectos cada vez más severos en la población más vulnerable: los recién nacidos.



