Un nuevo estudio del Instituto Tecnológico Stevens sugiere que el flujo del tiempo podría existir en una superposición cuántica, es decir, avanzar más rápido y más lento al mismo tiempo.
La investigación, publicada en la revista Physical Review Letters, plantea que esta posibilidad —hasta ahora teórica— podría probarse pronto en laboratorio gracias a avances en relojes atómicos.
Entre la relatividad y la mecánica cuántica
El trabajo, liderado por el físico Igor Pikovski, explora cómo se comporta el tiempo cuando se combinan dos marcos clave:
- La relatividad de Albert Einstein, donde el tiempo depende de la velocidad y la gravedad
- La mecánica cuántica, donde las partículas pueden estar en varios estados a la vez
Según los autores, al unir ambas teorías emergen efectos que no pueden explicarse con la física clásica.
El tiempo como el gato de Schrödinger
El fenómeno es comparable al experimento mental de Erwin Schrödinger, en el que un gato puede estar vivo y muerto simultáneamente.
En este caso, la analogía sería que:
Un mismo “reloj” podría estar midiendo dos flujos de tiempo distintos a la vez, como si fuera simultáneamente más joven y más viejo.
Relojes atómicos: la clave experimental
El estudio señala que esta idea podría comprobarse usando relojes atómicos de alta precisión, como los desarrollados por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología y la Universidad Estatal de Colorado.
Estos dispositivos funcionan atrapando iones individuales (como aluminio o iterbio), enfriándolos a temperaturas cercanas al cero absoluto y manipulando sus estados con láser.
Su nivel de precisión es tal que:
- Detectan variaciones mínimas en el tiempo
- Incluso registran efectos derivados de fluctuaciones cuánticas
Hacia una “paradoja cuántica del tiempo”
La investigación retoma la conocida “paradoja de los gemelos” de la relatividad, pero la lleva más lejos: plantea que un solo reloj podría experimentar dos tiempos distintos en simultáneo.
Los científicos también exploraron técnicas como los llamados “estados comprimidos”, que permiten manipular el vacío cuántico y observar efectos más sutiles del tiempo.
Un paso hacia nuevas pruebas fundamentales
Aunque los resultados son teóricos, los autores consideran que la tecnología actual ya está cerca de poder comprobarlos experimentalmente.
“Contamos con la tecnología para generar la precisión necesaria”, explicó el investigador Christian Sanner.
El avance abre la puerta a estudiar fenómenos fundamentales como el entrelazamiento temporal y a profundizar en uno de los mayores misterios de la física: la naturaleza del tiempo.



