La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de un grupo interdisciplinario integrado por especialistas de la UNAM, el IPN, la UAM, la Universidad Autónoma de Nuevo León y 17 investigadores, con el objetivo de analizar la viabilidad de explotar gas mediante técnicas de fracking con menor impacto ambiental.
Evaluación científica antes de cualquier decisión
La mandataria subrayó que no existe una decisión tomada y que cualquier determinación se basará en evidencia científica. El grupo estará conformado por expertos en geología, ingeniería petrolera, tratamiento de agua y medio ambiente.
“La vamos a tomar en términos del conocimiento científico, no como una decisión de la presidenta”, afirmó.
🔴La presidenta Claudia Sheinbaum presentó a académicos de la UNAM, UAM, IPN, entre otros, con el objetivo de incorporarlos a la investigación para la extracción de gas no convencional (fracking) y así tomar “la mejor decisión posible”.pic.twitter.com/ZWk362lPM1
— Azucena Uresti (@azucenau) April 15, 2026
El equipo tendrá un plazo de dos meses para presentar una primera evaluación sobre la factibilidad de aplicar nuevas tecnologías que utilicen componentes biodegradables y reduzcan los impactos ambientales.
Soberanía energética, el objetivo
Sheinbaum destacó que el análisis responde a la necesidad de reducir la dependencia energética de México, ya que actualmente el país importa alrededor de 75 por ciento del gas que consume, principalmente de Estados Unidos.
- El estudio contempla identificar posibles zonas de explotación.
- Se evaluarán impactos ambientales y climáticos.
- Se priorizará el uso de tecnologías menos contaminantes.
La presidenta mencionó que regiones como Coahuila podrían ser consideradas, aunque insistió en que cualquier proyecto dependerá de estudios técnicos y del diálogo con las comunidades.
Consulta a comunidades y transición energética
La mandataria enfatizó que no se impondrán proyectos sin el consentimiento de la población:
“No vamos a hacer nada en contra de una comunidad”.
Asimismo, reconoció que sectores sociales han mantenido una postura crítica frente al fracking, pero señaló que el contexto actual obliga a revisar nuevas alternativas tecnológicas.
Finalmente, reiteró que esta evaluación no sustituye la apuesta por energías limpias, sino que forma parte de una estrategia más amplia para garantizar la soberanía energética del país sin cerrar opciones a futuro.



