El primer ministro británico Keir Starmer rechazó que su país participe en el bloqueo naval del estrecho de Ormuz anunciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según reportó el diario The Telegraph.
De acuerdo con la información, Reino Unido no tendrá ningún papel en la operación, pese a que Washington había anticipado la colaboración de sus aliados.
Tensión tras fracaso de negociaciones
El anuncio del bloqueo se dio luego del fracaso de conversaciones entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, lo que llevó a Trump a endurecer su postura.
En su red Truth Social, el mandatario afirmó que la armada estadunidense comenzaría a:
“bloquear todos y cada uno de los barcos” que intenten entrar o salir del estrecho.
Sin embargo, no detalló el alcance operativo de la medida.
Reino Unido busca alternativa con aliados
En contraste, Downing Street indicó que trabaja “con urgencia” junto a Francia y otros socios para formar una coalición enfocada en proteger la libertad de navegación, sin respaldar directamente la estrategia de Washington.
Funcionarios británicos señalaron que cuentan con:
- Sistemas de detección de minas
- Capacidades para despejar posibles artefactos en la zona
Cruce de declaraciones entre líderes
La diferencia política derivó en un nuevo intercambio de críticas. Trump comparó a Starmer con Neville Chamberlain, asociado con la política de apaciguamiento previa a la Segunda Guerra Mundial.
Además, el presidente estadounidense criticó a la OTAN, al calificarla como “una vergüenza”, en declaraciones a Fox News.
Un punto clave para el petróleo mundial
El estrecho de Ormuz es una ruta crucial por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
La negativa del Reino Unido a sumarse al bloqueo evidencia divisiones entre aliados occidentales sobre cómo responder a la crisis con Irán, en un contexto de creciente tensión que podría impactar los mercados energéticos y la seguridad regional.


