Durante los procesos de denuncia e investigación por desaparición de personas, familiares continúan enfrentando omisiones, obstáculos y errores por parte de fiscalías, lo que retrasa las acciones para localizar a sus seres queridos, señalaron colectivos.
Indicaron que las dificultades comienzan desde el momento en que se presenta la denuncia, ya que aún existen resistencias para abrir carpetas de investigación por este delito. Además, han documentado problemas como:
- Pérdida de expedientes
- Extravio de muestras genéticas
- Falta de personal para búsquedas
- Retrasos en diligencias clave
“Lamentablemente, en esos momentos, cuando se da la desaparición, la mayoría de las familias no conocemos gran parte de nuestros derechos y las autoridades omiten realizar muchas diligencias como el análisis de contexto”, afirmó Martha Miranda Franco, madre de Javier de Jesús González, desaparecido en 2020 en Veracruz.
La integrante del colectivo Rastros de Amor denunció que, en su caso, las autoridades han perdido en dos ocasiones muestras genéticas fundamentales para la identificación de restos.
Irregularidades en carpetas de investigación
Neil Arias Vitinio, del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, señaló que han detectado que muchas investigaciones no se inician como desaparición forzada, sino bajo otros delitos.
- En algunos casos, las carpetas se abren como robo de vehículo o privación de la libertad
- Esto ocurre incluso cuando las víctimas siguen desaparecidas
“Hay personas que se encuentran en calidad de desaparecidas y pues como iban en una moto o en su vehículo cuando sucedió, entonces las carpetas se han iniciado por robo”, explicó.
Retrasos en acciones clave
Los colectivos subrayaron que, aunque las primeras horas son cruciales, en muchos casos las autoridades no realizan acciones inmediatas como:
- Geolocalización
- Entrevistas en el lugar de los hechos
- Recolección de pruebas
En regiones como Tlapa, Guerrero, las carpetas pueden tardar hasta dos o tres meses en iniciar diligencias, aun cuando son remitidas a fiscalías especializadas.
Avances insuficientes
Por su parte, Jaqueline Palmeros, del colectivo Una Luz en el Camino, reconoció algunos avances recientes en la Fiscalía de la Ciudad de México, pero advirtió que aún hay carencias importantes.
“Les falta muchísimo por la falta de personal”.
Los colectivos coincidieron en que, ante estas fallas, las familias terminan presionando constantemente a las autoridades para que avancen en las investigaciones, en un proceso que describen como desgastante y lento.



