Habitantes de la región fronteriza entre México y Estados Unidos denunciaron daños ambientales y culturales en el cerro Cuchumá, tras detonaciones realizadas para la construcción del muro fronterizo.
De acuerdo con los testimonios, las explosiones con dinamita afectaron un monolito de 35 metros en esta zona considerada sagrada por el pueblo kumiai.
Zona sagrada y arqueológica afectada
El cerro Cuchumá se ubica en Tecate, en una región binacional compartida con California, donde se traza el cerco fronterizo.
Las detonaciones ocurrieron en el área conocida como Tecate Peak, en territorio estadounidense, cerca de la reservación de Campo.
En este lugar se encuentran:
- Cementerios ancestrales
- Espacios rituales
- Elementos simbólicos de los pueblos originarios
Residentes del Valle de la Lechuza señalaron que el monolito afectado es uno de los más importantes dentro de esta montaña sagrada.
Construcción del muro y uso de explosivos
Desde su primer mandato, Donald Trump impulsó la construcción del muro fronterizo, que incluye estructuras de acero de hasta 12 metros, con bases enterradas para reforzar su instalación.
La obra ha avanzado por distintas zonas de Baja California, como Mexicali, Tijuana y Tecate.
Valor histórico y preocupación binacional
El sitio conocido como Tecate Peak fue inscrito en 1992 en el Registro Nacional de Sitios Históricos de Estados Unidos, en reconocimiento a su valor cultural y ceremonial.
Las detonaciones han generado preocupación por los impactos:
- Ambientales
- Culturales
- Patrimoniales
“La alteración física del sitio implica una afectación directa a prácticas culturales vivas, conocimiento ancestral y formas de relación con el territorio”, señalaron residentes.
Testimonios y llamado a la acción
El compositor Tonalli Magaña Guzmán afirmó que la construcción del muro representa una ruptura profunda:
“La construcción de la valla nos afecta porque marca a tajo la separación… estamos pasando por encima de todo como humanidad”.
También advirtió sobre la importancia de proteger estos espacios:
“El cuidado de lo sagrado también es sagrado”.
Por su parte, el investigador Everardo Garduño documentó 71 elementos rituales, funerarios y simbólicos en la zona, que ahora también representa la división territorial del pueblo kumiai entre dos países.
Riesgos legales y culturales
Especialistas señalaron que el uso de explosivos podría contravenir normativas estadounidenses de protección patrimonial, como la Ley Nacional para la Conservación Histórica.
Además, recordaron que comunidades kumiai de ambos lados de la frontera ya habían protestado en 2020 por obras similares en áreas con restos ancestrales.
El cerro Cuchumá es considerado un sitio sagrado, vinculado a relatos míticos sobre la creación del mundo y utilizado históricamente como centro de iniciación espiritual.
Ante ello, habitantes mantienen la denuncia pública y exigen intervención urgente por las afectaciones al territorio, los acuíferos y el medio ambiente en esta región de alto valor simbólico.




