Más de 40 millones de personas participan cada año en actividades de turismo religioso en México, un segmento que genera una derrama económica cercana a los 25 mil millones de pesos, de acuerdo con la Secretaría de Turismo.
Para el periodo vacacional de Semana Santa 2026, la dependencia prevé una derrama superior a los 300 mil millones de pesos a nivel nacional, impulsada en gran medida por este tipo de turismo.
México recibe a miles de visitantes con los brazos abiertos esta Semana Santa. 🌊✨
— Josefina Rodríguez Zamora (@josefinarodzam) April 3, 2026
Nuestras playas, Pueblos Mágicos y destinos culturales registran una gran ocupación hotelera, reflejo de la confianza y el cariño de quienes eligen viajar por nuestro país.
De norte a sur, se… pic.twitter.com/X2RQY7J9F1
Destinos con mayor afluencia
La Sectur destacó que el turismo religioso concentra grandes flujos de visitantes en sitios tradicionales y eventos culturales. Entre los principales destinos se encuentran:
- La Basílica de Guadalupe
- San Juan de los Lagos
- Santa Catarina Juquila
- Chalma
Estos lugares forman parte de rutas consolidadas donde convergen la tradición, la identidad cultural y la actividad turística, principalmente con visitantes nacionales.
En la capital del país, la representación del Viacrucis en Iztapalapa se mantiene como uno de los eventos más concurridos, con una asistencia estimada superior a los dos millones de personas.
Expectativas para el periodo vacacional
El periodo vacacional, que se extiende del 29 de marzo al 12 de abril, contempla la llegada de alrededor de cuatro millones de turistas a los principales destinos del país.
La ocupación hotelera promedio se estima en 63.85 por ciento, ligeramente por encima de los niveles registrados el año anterior.
La titular de Sectur, Josefina Rodríguez Zamora, destacó la relevancia del sector:
“México es un país extraordinario. Invito a todas y todos a recorrer sus playas, sus Pueblos Mágicos, a conocer su cultura y a disfrutar su gastronomía. El turismo religioso es fundamental”.
El turismo religioso continúa consolidándose como uno de los pilares del sector turístico nacional, al combinar fe, cultura y desarrollo económico.



