El Estadio Azteca, ahora renombrado como estadio Banorte, reabrió sus puertas con un empate sin goles entre México y Portugal, en un partido que funcionó como ensayo rumbo a la Copa Mundial.
Más de 81 mil 300 aficionados asistieron al recinto, que busca consolidarse como el único estadio en albergar tres inauguraciones mundialistas.
Un partido que dejó a deber
Pese a la expectativa, el encuentro terminó 0-0 en un duelo con pocas emociones.
México mostró dificultades ofensivas y pasó gran parte del partido persiguiendo el balón, sin generar peligro claro en el arco defendido por Rui Silva. Portugal, por su parte, estuvo cerca de marcar con un remate de Gonçalo Ramos que se estrelló en el poste.
De la ilusión a los abucheos
El ambiente en las gradas cambió rápidamente. La afición inició con entusiasmo:
- cánticos como “Dale, dale, México”
- la tradicional Ola
- aplausos para Álvaro Fidalgo
Sin embargo, el aburrimiento derivó en silbidos y reclamos hacia el equipo. Incluso se escucharon llamados al delantero Armando González como alternativa ante la falta de ideas.
El técnico Javier Aguirre respondió tras el partido:
“Hay que tener pantalones, porque la afición nos pide ganar”.
Ausencia de Cristiano Ronaldo
El encuentro no contó con la presencia de Cristiano Ronaldo, quien no viajó por una lesión muscular.
A pesar de ello, su figura estuvo presente en las gradas, con aficionados portando camisetas con el número 7.
Operativo y cambios en el entorno
El regreso al estadio también evidenció cambios en la logística y el entorno:
- accesos más controlados y largos recorridos a pie
- ausencia de comercio informal tradicional
- mayor presencia de transporte público como RTP, Metrobús y Trolebús
Algunos asistentes reportaron trayectos de hasta 3 kilómetros para ingresar al recinto.
Reconocimiento internacional al estadio
El técnico de Portugal, Roberto Martínez, destacó la relevancia histórica del inmueble.
“Es la catedral del futbol. No es fácil tener un estadio tan mítico como éste”.
También elogió al delantero Paulinho, figura de la Liga MX, a quien consideró con nivel para competir en cualquier equipo.
Salida complicada y sabor amargo
Al finalizar el partido, la salida del estadio replicó las dificultades del ingreso, con aglomeraciones y problemas de transporte.
El empate sin goles dejó un ambiente de decepción entre los asistentes, en un escenario renovado que cumplió en infraestructura, pero no en espectáculo.

