A sus 31 años, el astrofísico mexicano José Eduardo Méndez-Delgado se ha consolidado como una de las figuras más destacadas de la ciencia a nivel internacional, tras ser reconocido con el Premio Princesa de Girona Internacional en Investigación, uno de los galardones más importantes para jóvenes menores de 35 años.
Originario de Morelia y formado en el sistema público de educación, el científico ha enfocado su trabajo en el estudio de nebulosas, estrellas y la composición química del universo, con el objetivo de entender el origen y evolución de las galaxias.
Un reconocimiento que impulsa la ciencia
El investigador, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, destacó que este premio representa un impulso para continuar con la investigación científica.
“Es un honor recibirlo, pero sobre todo es un impulso porque motiva saber que la sociedad valora la ciencia básica”.
Tras cursar estudios de posgrado en España y colaborar con instituciones internacionales, decidió regresar a México para integrarse al Instituto de Astronomía de la UNAM.
La química como clave del universo
Las investigaciones de Méndez-Delgado buscan reconstruir la historia del universo a partir de la composición química de las estrellas.
Explica que, tras el Big Bang, sólo se formaron elementos ligeros, mientras que los más pesados surgieron con la vida y muerte de las estrellas.
“Cuando medimos elementos como oxígeno o nitrógeno, podemos saber cuántas generaciones de estrellas han existido en una región del universo”.
Estos estudios permiten entender cómo evolucionan las galaxias y han contribuido a abordar enigmas científicos de décadas, como discrepancias en la medición de abundancias químicas.
Hallazgos sobre la Vía Láctea
El científico también participa en proyectos internacionales para analizar la Vía Láctea, donde han identificado patrones clave en su formación.
Entre sus hallazgos, destaca que el centro de la galaxia tiene mayor concentración de elementos pesados que sus zonas periféricas, lo que sugiere que su desarrollo ocurrió de adentro hacia afuera.
Además, estudia el movimiento galáctico y su relación con la materia oscura, con el fin de comprender mejor la dinámica del universo.
Ciencia, origen y reflexión
Más allá de lo científico, Méndez-Delgado subraya la conexión entre el universo y la humanidad.
“El calcio de nuestros huesos o el oxígeno que respiramos se formaron en estrellas. Estamos trazando el origen de nuestro propio origen”.
El papel de la educación pública
El investigador reconoció la importancia del sistema educativo mexicano en su trayectoria, desde su formación básica hasta su paso por la UNAM.
Señaló que su regreso al país responde a un compromiso con la sociedad que lo formó, buscando que su conocimiento tenga un impacto en México y en el desarrollo científico global.



