El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, modificó el tono de su postura frente a Irán al asegurar que existen negociaciones para frenar ataques contra infraestructura clave; sin embargo, autoridades iraníes negaron que dichas conversaciones estén ocurriendo.
Washington habla de avances
Al cumplirse 24 días del conflicto, Trump afirmó que hay “puntos de acuerdo importantes” y extendió por cinco días el ultimátum para un posible ataque contra centrales eléctricas iraníes.
El mandatario fijó el 9 de abril como fecha límite para terminar la guerra e insistió en que Teherán habría aceptado no desarrollar armas nucleares, además de insinuar un posible cambio de régimen.
Señaló que su enviado para Medio Oriente, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner, encabezaron las conversaciones.
“Estamos ante una posibilidad real de llegar a un acuerdo”, declaró Trump.
Irán rechaza negociaciones
Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, negó cualquier contacto con Washington y acusó a Estados Unidos de difundir información falsa.
“No se han celebrado negociaciones con Estados Unidos”, afirmó, al señalar que estas versiones buscan influir en los mercados financieros.
La agencia iraní Fars también aseguró que no existen comunicaciones, mientras que la cancillería reconoció únicamente la recepción de mensajes de países intermediarios, sin que se hayan concretado diálogos.
Tensiones por el estrecho de Ormuz
El conflicto se intensifica en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Irán ha advertido que podría bloquear completamente la zona si es atacado, mientras que Estados Unidos había exigido la reapertura de la ruta marítima bajo amenaza de represalias.
Búsqueda de un interlocutor
Reportes señalan que Washington busca un canal de negociación dentro del liderazgo iraní, considerando a Qalibaf como posible interlocutor e incluso como figura clave en una eventual transición política.
Este interés refleja la necesidad de encontrar una salida al conflicto, que ya impacta los mercados globales y eleva la tensión en Medio Oriente.
ONU analiza intervenir
En paralelo, el Consejo de Seguridad de la ONU negocia un proyecto de resolución para garantizar la libertad de navegación en la región.
El borrador propone permitir a los países miembros utilizar “todos los medios necesarios” para evitar bloqueos en el estrecho, aunque su aprobación es incierta debido al poder de veto de las potencias.
La situación continúa siendo volátil, con amenazas cruzadas y sin señales claras de una negociación formal que ponga fin al conflicto.



