La deuda de Estados Unidos alcanzó un nuevo récord al superar los 39 billones de dólares, en un contexto marcado por el inicio de la guerra en Medio Oriente y crecientes presiones fiscales para el gobierno.
Presiones económicas y prioridades contrapuestas
Este hito refleja los desafíos que enfrenta la administración estadounidense, entre ellos:
- La aprobación de una amplia reforma tributaria
- El aumento del gasto en defensa
- Mayores recursos para políticas migratorias
- El compromiso de reducir la deuda pública
Impacto en la economía
De acuerdo con la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO), el aumento de la deuda puede tener efectos directos en la población, como:
- Incremento en costos de crédito (hipotecas y automóviles)
- Salarios más bajos
- Aumento en precios de bienes y servicios
Además, especialistas advierten que el crecimiento sostenido de la deuda obligará a tomar decisiones fiscales más complejas en el futuro.
Advertencias sobre sostenibilidad
Michael Peterson, presidente de la Peter G. Peterson Foundation, alertó sobre el ritmo acelerado del endeudamiento.
“Debemos reconocer este alarmante ritmo de crecimiento y la importante carga financiera que estamos imponiendo a la próxima generación”.
La deuda federal ha crecido bajo administraciones tanto republicanas como demócratas, impulsada por conflictos bélicos, el gasto durante la pandemia y recortes fiscales.
Crecimiento acelerado
El incremento ha sido constante en los últimos meses:
- 37 billones de dólares (hace siete meses)
- 38 billones de dólares (hace cinco meses)
- 39 billones de dólares (actualidad)
Peterson advirtió que, de mantenerse esta tendencia, la deuda podría alcanzar los 40 billones de dólares antes de las elecciones de noviembre.
Por su parte, el asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, estimó que la guerra en Irán ha costado hasta ahora más de 12 mil millones de dólares, sin que exista claridad sobre su duración.



