La bandera de Yucatán volvió a ondear en el Palacio Municipal de Mérida, a 185 años de su primera izada en ese mismo recinto, en un acto enmarcado por su reciente reconocimiento oficial.
Conmemoración oficial desde 2024
La Ley del Escudo, la Bandera y el Himno del Estado de Yucatán, vigente desde mediados de 2024, establece el 16 de marzo como el Día de la Bandera de Yucatán, y dispone su uso en edificios públicos y actos cívicos, según determinen las autoridades.
Origen y significado del pendón
El diseño de la bandera incluye:
- Un fondo verde con cinco estrellas blancas, que representan los antiguos departamentos de Mérida, Izamal, Tekax, Valladolid y Campeche.
- Tres franjas en colores verde, blanco y rojo, en alusión a la bandera nacional.
Un símbolo con carga histórica
De acuerdo con especialistas, este símbolo también está vinculado a las élites oligárquicas del siglo XIX, que dominaron la región durante el auge del henequén, conocido como el “oro verde”, en un contexto marcado por la explotación de comunidades mayas.
La bandera fue utilizada como emblema por estos grupos en medio de tensiones políticas derivadas del centralismo impulsado por el entonces presidente Antonio López de Santa Anna.
Uso político contemporáneo
En 2024, el excandidato a la gubernatura, Renán Barrera Concha, utilizó la bandera durante su registro, destacándola como símbolo de identidad y unidad.
“Nos une la bandera yucateca, porque simboliza el amor por nuestra tierra… y la esperanza de un futuro más próspero y seguro”.
Aunque no ganó la elección —que fue obtenida por Joaquín Díaz Mena—, su partido mantuvo presencia en Mérida con el triunfo de Cecilia Patrón Laviada en la alcaldía.
De la independencia al cambio social
La bandera fue izada por primera vez el 16 de marzo de 1841, tras un movimiento que buscaba la independencia de Yucatán frente al gobierno central.
El proceso estuvo encabezado por el entonces gobernador Miguel de Barbachano y se extendió hasta 1848.
Años después, en 1915, el general Salvador Alvarado ingresó a Mérida con el Ejército Constitucionalista, derrotó a las fuerzas conservadoras y puso fin al dominio de la llamada “Casta Divina”, dando paso a una transformación social y económica en la región.



