La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, envió al Senado de la República una iniciativa para fortalecer los derechos de los jornaleros y trabajadores de grandes empresas agropecuarias, en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La propuesta busca formalizar el empleo en el sector agrícola, garantizar el acceso a la seguridad social y promover condiciones laborales dignas, además de impulsar prácticas productivas que respeten el medio ambiente.
Cambios a leyes laborales y comerciales
La iniciativa contempla modificaciones a la Ley Federal del Trabajo y a la Ley de Comercio Exterior, con el objetivo de que la agroindustria mexicana opere bajo estándares verificables de cumplimiento laboral y ambiental.
El planteamiento señala que este sector, uno de los principales exportadores del país, debe desarrollarse sin deforestación ni degradación ambiental, en línea con las exigencias de los mercados internacionales.
En el comercio global no solo se evalúa la calidad de los productos, sino también el cumplimiento de normas laborales y ambientales.
Agroindustria, clave para el comercio exterior
En la exposición de motivos se destaca que la agroindustria es un pilar estratégico para el desarrollo nacional, particularmente en la producción de aguacate y frutos rojos como fresas, frambuesas, zarzamoras y arándanos.
En conjunto, estos subsectores han contribuido al superávit de la balanza agroalimentaria, que en 2025 alcanzó 919 millones de dólares.
Preocupación por impacto ambiental y condiciones laborales
El documento advierte que entre 2001 y 2024, cerca del 21.99 % de la pérdida de ecosistemas forestales se debió a la conversión de terrenos a actividades agrícolas, lo que equivale a 44 mil 766 hectáreas deforestadas.
Además, se señala que la expansión agrícola continúa generando presión sobre los ecosistemas, especialmente en contextos donde persisten esquemas productivos con informalidad laboral y condiciones de trabajo precarias.
En el caso del aguacate, los mercados internacionales han mostrado preocupación tanto por las condiciones laborales como por el impacto ambiental de su producción. Situación similar ocurre con la industria de los frutos rojos.
Certificación laboral para agroindustrias
Como parte de las medidas, se facultará a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social para emitir certificaciones que acrediten el cumplimiento de obligaciones laborales en las agroindustrias.
La iniciativa también plantea facilitar el acceso a la seguridad social para trabajadores agrícolas y establecer mecanismos para evitar la deforestación vinculada con actividades productivas.



