La aplicación de mensajería WhatsApp, propiedad de Meta Platforms, anunció que permitirá a los padres crear cuentas para preadolescentes con funciones limitadas, en medio de la creciente preocupación internacional por el impacto de las redes sociales y aplicaciones de chat en los niños.
Estas cuentas estarán restringidas a mensajes y llamadas, además de contar con controles parentales para supervisar su uso.
Preocupación global por redes sociales en menores
En varios países se ha intensificado el debate sobre el efecto de las plataformas digitales en la salud mental de los jóvenes.
Algunas naciones buscan seguir el ejemplo de Australia, que el año pasado se convirtió en el primer país en prohibir el acceso a redes sociales para adolescentes, con el objetivo de reducir riesgos asociados al uso de estas plataformas.
Medida surge tras solicitudes de padres
Según explicó WhatsApp en una publicación oficial, la nueva función responde a solicitudes de familias que buscan un servicio de mensajería adaptado para menores de 13 años.
“Estas cuentas vienen con nuevos ajustes predeterminados estrictos, controles parentales y opciones para que los padres guíen las primeras experiencias de mensajería de sus hijos preadolescentes (menores de 13 años)”.
Controles y supervisión parental
Una vez configuradas, las cuentas estarán administradas por padres o tutores, quienes podrán decidir:
- Quién puede contactar al menor
- A qué grupos puede unirse
- Cómo se gestionan las solicitudes de mensajes de desconocidos
- La configuración de privacidad de la cuenta
La compañía señaló que los padres también podrán revisar solicitudes de contacto y ajustar las medidas de seguridad para controlar la actividad en la aplicación.
Riesgos de seguridad también influyen
La decisión también llega en un contexto de preocupación por incidentes de piratería informática, en los que usuarios fueron engañados para revelar códigos de verificación o PIN, lo que permitió a terceros acceder a cuentas personales y chats grupales.
Con esta medida, WhatsApp busca ofrecer un entorno de mensajería más controlado para menores, bajo la supervisión directa de sus familias.



