El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa “todas las opciones factibles” para controlar los precios del petróleo, en medio de la operación militar conjunta de su país y Israel contra Irán, informó la Casa Blanca.
La portavoz presidencial, Taylor Rogers, señaló que la administración ya contaba con un plan para estabilizar los mercados energéticos.
“El presidente Trump y todo su equipo de energía han establecido un sólido plan de acción para mantener estables los mercados energéticos mucho antes de que comenzara la Operación Furia Épica”.
Preocupación por impacto económico
La Casa Blanca observa con preocupación el incremento en los precios del petróleo, ya que podría afectar tanto a empresas como a consumidores estadounidenses.
El tema cobra especial relevancia en el contexto de las elecciones legislativas de noviembre, en las que el Partido Republicano busca mantener el control del Congreso.
📽 | El petróleo se dispara. Los carburantes se encarecen como consecuencia de la guerra de Irán pese a las promesas de Trump. Por eso, busca ahora una salida a la inminente crisis https://t.co/DJ0s8b8nY4 pic.twitter.com/SP5fhkeMEf
— EL PAÍS (@el_pais) March 10, 2026
Posibles medidas en discusión
De acuerdo con fuentes citadas en el reporte, funcionarios estadounidenses han dialogado con sus contrapartes del Grupo de los Siete (G7) sobre la posibilidad de liberar petróleo de las reservas estratégicas de forma coordinada.
Entre otras medidas analizadas se encuentran:
- Restringir exportaciones de petróleo de Estados Unidos.
- Intervenir en los mercados de futuros del crudo.
- Reducir o eliminar algunos impuestos federales a la energía.
- Suspender temporalmente requisitos de la Ley Jones, que obliga a transportar combustible nacional en buques con bandera estadounidense.
Limitado impacto en el mercado global
Analistas advierten que las decisiones de Washington podrían tener un impacto limitado en el mercado petrolero mundial si continúan los enfrentamientos en Medio Oriente.
Esto se debe a que una parte importante del suministro global de crudo pasa por el estrecho de Ormuz, ruta estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.


