Un asteroide utilizado por la NASA como objetivo en una prueba de defensa planetaria cambió ligeramente su órbita alrededor del Sol, un resultado que podría ayudar a desviar futuras rocas espaciales potencialmente peligrosas para la Tierra, informaron científicos.
El experimento representa la primera vez que se modifica deliberadamente la trayectoria de un cuerpo celeste alrededor del Sol. El asteroide impactado nunca representó una amenaza para el planeta.
El equipo internacional responsable del estudio señaló en la revista Science Advances que el resultado marca un avance en la capacidad de prevenir posibles impactos de asteroides.
“Este estudio marca un avance notable en nuestra capacidad para prevenir futuros impactos de asteroides en la Tierra”.
Researchers have determined that NASA’s 2022 Double Asteroid Redirection Test (DART) mission is the first to cause a deliberate change in the heliocentric orbit of a celestial body. https://t.co/dlRbIbfBYc pic.twitter.com/mPynCzTrOe
— Science Advances (@ScienceAdvances) March 7, 2026
Cambios mínimos pero significativos
Los investigadores detallaron que la modificación fue pequeña, pero relevante a largo plazo.
Entre los principales cambios detectados:
- Reducción de 0.15 segundos en el tiempo que tardan los asteroides en completar su órbita alrededor del Sol.
- Disminución de 720 metros en una órbita de aproximadamente 480 millones de kilómetros.
- Una desaceleración de poco más de 10 micrómetros por segundo.
El autor principal del estudio, Rahil Makadia, de la Universidad de Illinois en Urbana‑Champaign, explicó que pequeñas variaciones pueden generar grandes efectos con el paso de los años.
“Una pequeña desviación puede acumularse durante décadas y marcar la diferencia entre que un asteroide potencialmente peligroso golpee o no la Tierra”.
El experimento DART
La misión responsable del impacto fue la sonda DART, lanzada en 2021 como parte del primer ejercicio de defensa planetaria.
En 2022, la nave se estrelló de forma deliberada contra el asteroide Dimorphos, que orbita al asteroide mayor Didymos.
Tras el impacto, la NASA confirmó que la órbita de Dimorphos alrededor de su compañero se acortó, aunque el nuevo estudio demuestra ahora que también cambió ligeramente la trayectoria del sistema alrededor del Sol.
Los científicos explicaron que los escombros expulsados por el choque duplicaron el impulso generado por la nave, lo que amplificó el efecto del impacto.
Sin riesgo para la Tierra
Los especialistas subrayaron que el cambio de trayectoria no representa ningún peligro para la Tierra, ya que el sistema fue elegido precisamente porque no supone una amenaza.
El investigador Steven Chesley, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, señaló que el experimento aporta información clave para futuras misiones.
“Si bien es solo un experimento, es un dato importante que será relevante para cualquier misión futura de desvío de asteroides”.
Próxima misión europea
Los científicos esperan obtener más información cuando la sonda Hera, de la Agencia Espacial Europea, llegue al sistema de asteroides en noviembre.
A diferencia de DART, Hera no impactará contra los asteroides, sino que permanecerá varios meses estudiando el lugar del choque. Además, desplegará dos pequeñas sondas experimentales que intentarán aterrizar en el sistema.
Dimorphos tiene 160 metros de diámetro, mientras que Didymos mide unos 780 metros y posee una masa aproximadamente 200 veces mayor que la de su compañero.



