Decenas de mujeres, jóvenes y niñas y niños se manifestaron este domingo en las calles de la junta auxiliar de Mecapalapa, perteneciente al municipio de Pantepec, para exigir el esclarecimiento y justicia por el doble feminicidio de una mujer de 59 años y su nieta de 12, ocurrido el pasado 19 de febrero.
Durante el recorrido, las manifestantes señalaron que tanto el gobierno municipal como el estatal no han garantizado condiciones dignas de desarrollo ni el derecho a una vida libre de violencia para mujeres, niñas y niños en la Sierra Norte de Puebla.
“Hacemos un llamado a las autoridades estatales, municipales y auxiliares para que defiendan los derechos de las mujeres y de la niñez. Exigimos un gobierno que realmente proteja y garantice los derechos de las mujeres”, expresaron durante la movilización.
Falta de servicios y protección
Entre las principales deficiencias denunciadas por las inconformes se encuentran:
- Falta de alumbrado público en diversas calles de la comunidad.
- Ausencia de elementos policiales con capacitación en perspectiva de género.
- Carencia de atención especializada para niñas y niños.
Estas omisiones, afirmaron, incrementan la vulnerabilidad de la población.
A lo largo de la marcha se fueron sumando habitantes que salieron de sus domicilios para acompañar la protesta, principalmente porque —según refirieron vecinos— se trata de la primera movilización de este tipo en la zona, históricamente marcada por el silencio frente a hechos de violencia.
Investigación en curso
De acuerdo con información del gobierno estatal, los familiares de las víctimas ya fueron contactados para brindarles acompañamiento y asesoría jurídica, mientras que la Fiscalía General del Estado inició la carpeta de investigación correspondiente. Hasta el momento, no se han dado a conocer detalles sobre los avances del caso.
Las consignas que resonaron durante la manifestación se centraron en exigir justicia y en demandar que el Estado asuma su responsabilidad para evitar que estos crímenes se repitan.
“No queremos ni una asesinada más”, corearon las asistentes.
En varios carteles podía leerse la consigna: “No están todas nuestras voces porque desde nuestra tumba no se puede gritar”.



