La Academia de Cine Española entregó ayer los Premios Goya en Barcelona, en una ceremonia que se convirtió en un foro de denuncia contra el genocidio en Palestina y los ataques contra migrantes por parte del ICE.
“Habrá libertad absoluta para hablar de Gaza, Ucrania o ICE”, había adelantado el actor Luis Tosar, uno de los presentadores de la gala.
La edición 40 de los premios se realizó en el Auditori Fòrum y estuvo marcada por mensajes políticos desde el escenario. Uno de los discursos más contundentes fue el del cineasta Gonzalo Suárez, al recibir el Goya de Honor, con una crítica directa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“No podía imaginar llegar a un momento en que existe un personaje que juega al golf con nuestro mundo impunemente, tratando de meterlo en el agujero más negro. Ese hombre, de cuyo nombre no quiero acordarme, me obliga a contarles un cuento”, señaló.
Añadió que “el cine es el último reducto con el que podemos soñar despiertos”, frente a una realidad marcada por la violencia.
El cineasta, de 91 años, recibió el galardón de manos de la actriz María de Medeiros, quien recordó la trayectoria multidisciplinaria de Suárez y su trabajo en El detective y la muerte, rodada en Varsovia con Javier Bardem y Charo López.
Otra de las galardonadas con el Goya de Honor fue la actriz estadunidense Susan Sarandon, quien lamentó vivir en “días dominados por la violencia y la crueldad”.
“Donde yo estoy, en medio del caos y la represión, esto me hace sentir menos sola y parte de una comunidad mayor”, expresó.
📹 Susan Sarandon afirma que Pedro Sánchez “está en el lado correcto de la historia” en su posición sobre Gaza, y se emociona al señalar “la lucidez moral” en España, en contraposición a EE UU https://t.co/xypvWW9Xnh pic.twitter.com/rYd7UHfBEX
— EL PAÍS (@el_pais) February 27, 2026
Sarandon recordó al historiador Howard Zinn, al señalar que enfocarse solo en lo peor paraliza la acción colectiva, mientras que recordar actos de grandeza permite cambiar el rumbo del mundo.
Los domingos, Mejor Película
La cinta Los domingos obtuvo el Premio a Mejor Película, mientras que Patricia López Arnaiz ganó el galardón a Mejor Actriz Protagonista por su papel en el mismo filme. La actriz agradeció que la película pusiera “luz a las violencias en la infancia”.
La película Sirat se consolidó como una de las favoritas al obtener seis premios en categorías técnicas. En tanto, Sorda hizo historia con el reconocimiento a Miriam Garlo, quien se convirtió en la primera actriz con discapacidad auditiva en ganar un Goya. Al subir al escenario, la ovación tradicional dio paso a un auditorio con manos alzadas, en aplauso en lengua de señas.
El filme argentino Belén ganó el Goya a Mejor Película Iberoamericana. Su directora, Dolores Fonzi, advirtió:
“El mundo se ha convertido en una película de terror. La ultraderecha vino a destruirlo todo”.
El premio a Mejor Película Europea fue para Valor sentimental, del director Joachim Trier.
Una de las curiosidades de la noche fue la participación de Alexia Putellas, quien se convirtió en la primera futbolista en entregar un premio en la historia de los Goya.
Antes y durante la ceremonia, varios artistas desfilaron por la alfombra roja portando en la solapa una placa con el símbolo de la sandía y el lema Free Palestine, en respaldo a Gaza, una acción anunciada previamente por los promotores de la iniciativa.





