El Estadio Corregidora volvió a ser escenario de un partido con peso histórico. Aunque los controles de seguridad se reforzaron, el recuerdo del 5 de marzo de 2022, cuando aficionados de Querétaro y Atlas protagonizaron hechos de violencia, sigue presente. Ese antecedente se cruzó con un contexto externo complejo: la espiral de violencia en Jalisco que ha condicionado la movilidad en carreteras. En ese marco, la victoria de Selección Mexicana de Futbol ante Islandia (4-0) no sólo confirmó al deporte como espacio familiar, sino la capacidad operativa de autoridades federales y estatales rumbo a la Copa Mundial de la FIFA, a menos de cuatro meses de su arranque.
En la cancha de La Corregidora, se guarda un minuto de silencio en honor a las Fuerzas Armadas.
— REFORMA (@Reforma) February 26, 2026
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Operativo y narrativa de confianza
El despliegue de la Guardia Nacional, el Ejército mexicano y la Policía estatal alrededor del recinto respondió a una inquietud persistente: la vulnerabilidad asociada al traslado a los estadios. Más allá del marcador, el valor del encuentro estuvo en recuperar la narrativa. Si el Corregidora fue símbolo global de violencia, el objetivo fue mostrar que Querétaro —como otras sedes— cuenta con rigor operativo para ofrecer un entorno confiable en el escenario internacional.
Símbolos, memoria y tribuna
“¡México, México!” corearon 31 mil 600 asistentes durante los honores a la bandera, el himno nacional y un minuto de silencio por los elementos caídos en el operativo de Jalisco. Una niña entregó ramos a integrantes del Ejército y portó un moño negro, como los jugadores, sobre una camiseta con el mensaje “Somos más que futbol”. La carga simbólica tiñó el partido de identidad y soberanía.
Goles y validación emocional
Los tantos de Richard Ledezma (21) y Armando “Hormiga” González (24) abrieron el camino. Desde las gradas surgieron llamados a mantener el orden: “¡Seguridad, seguridad!”. El 3-0 de Jesús Gallardo, impulsado por el juego colectivo, y el 4-0 de Brian Gutiérrez (91+4) cerraron un ejercicio de validación operativa y emocional.
“Al final, el marcador queda sólo como una anécdota. La verdadera victoria estuvo en la voluntad de hacer de este espacio un lugar sin violencia”, coincidieron asistentes a la salida.
Hubo aplausos para el equipo y la organización, y una ovación especial para los elementos del Ejército que resguardaron el perímetro.
Lo que sigue para el Tricolor
El siguiente paso será definir la lista final, recuperar lesionados como Gilberto Mora, Santiago Giménez y Edson Álvarez, y afinar la organización de la tercera Copa en México —tras 1970 y 1986— en un contexto de alta tensión.
“Esto es México”, dice Aguirre
En conferencia posterior, el técnico Javier Aguirre destacó el ambiente en Querétaro.
“Vean el ambiente, es un preámbulo. Esto es México, es el Mundial… de eso se trata, de sentir tu país, el himno”.
Añadió que el partido despeja dudas, pero pidió prudencia: “Es difícil hacer pronósticos a 100 días del inicio; hay que ver cómo llegamos”.



