Prestadores de servicios turísticos de la Zona Arqueológica de Teotihuacán denunciaron la operación de presuntos extorsionadores que los intimidan, amenazan y exigen pagos para permitirles trabajar. Además, acusan que estos grupos ofrecen tours apócrifos a los visitantes con el fin de robarlos.
Sin respuesta en mesas de seguridad
El tema ha sido expuesto en las mesas de la paz para solicitar apoyo de la Guardia Nacional, así como de las policías estatal y municipal; sin embargo, los afectados aseguran que no han recibido una respuesta favorable.
Incluso, refieren que algunos funcionarios les han sugerido incorporarse a “sindicatos” para recibir protección.
Modo de operación
De acuerdo con los denunciantes, se trata de un grupo de sujetos armados que acude a las entradas del sitio arqueológico para amedrentar a quienes ofrecen servicios como:
- Restaurantes
- Paseos en moto
- Recorridos turísticos
Indicaron que la operación de este grupo inició en julio del año pasado, primero mediante tours falsos para despojar a los turistas. Actualmente, aseguran que arriban entre 15 y 20 personas armadas para intimidar a los prestadores.
Los presuntos delincuentes, dijeron, se ostentan como protegidos de un líder sindical de la zona y algunos alardean vínculos familiares en la fiscalía, lo que —aseguran— les brinda impunidad.
Llamado a autoridades
Los afectados señalaron que han acudido con el director de la zona arqueológica, Rogelio Rivero Chong, y con el director de gobierno regional, Oscar Gustavo García Lagunes, sin que se hayan implementado medidas efectivas.
Ante el riesgo de que las amenazas escalen a agresiones físicas, exigieron la intervención de la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, y de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Riesgo para el turismo
Advirtieron que esta situación podría dañar la imagen internacional del destino, especialmente ante la expectativa de visitantes por la Copa Mundial de la FIFA 2026, que prevé un incremento de turistas extranjeros en México.
Finalmente, señalaron que el clima de inseguridad persiste en comunidades cercanas como San Martín de las Pirámides, por lo que temen que el problema se agrave si no se refuerza la vigilancia y el control en los accesos a la zona arqueológica.



