En el inicio del mes musulmán de ayuno del Ramadán, este miércoles, habitantes de Gaza acudieron a las ruinas de mezquitas o a espacios de oración improvisados con lonas y madera para llorar a sus muertos y lamentar la pérdida de sus lugares de culto.
En la ciudad de Gaza, la cúpula de la mezquita Al Hassaina, ahora destruida, descansa sobre un montón de escombros. Su antiguo patio, donde antes se reunían los fieles y donde hoy algunas familias duermen y cocinan entre las ruinas, está atravesado por tendederos.
“No soporto verlo”, declaró Sami Al Hissi, de 61 años, voluntario en la mezquita, de pie sobre los escombros donde antes se reunían para rezar.
Los palestinos de Gaza dan la bienvenida al Ramadán con cánticos proféticos en las calles. pic.twitter.com/76QEoj5quo
— aapayés (@aapayes) February 17, 2026
“Solíamos rezar cómodamente. Solíamos ver a nuestros amigos, a nuestros seres queridos. Ahora no hay seres queridos, ni amigos, ni mezquita”, añadió.
Niños trepan por las cúpulas agrietadas y mujeres recogen la ropa tendida entre columnas rotas. Al Hissi recordó que durante el Ramadán la mezquita atraía a fieles de otros barrios, como Shejaia y Daraj.
“Se llenaba con miles de personas”, comentó. “Pero ahora, ¿dónde se supone que deben rezar? Todo son escombros y destrucción. Apenas hay espacio para cien personas”.



