Alrededor de 30 especialistas en genética trabajan en el análisis de restos humanos localizados en fosas clandestinas en un paraje del Valle de Mexicali, una zona que se ha convertido en un cementerio clandestino derivado de la pugna entre grupos del crimen organizado que disputan el control del trasiego de droga en esta región fronteriza.
La Fiscalía General de Baja California informó que, mediante estudios genéticos, ya se logró identificar a 12 víctimas, y en nueve casos los restos fueron entregados a sus familiares.
Hallazgos en zona desértica
A principios de enero de 2026, colectivos de búsqueda de personas desaparecidas realizaron los primeros hallazgos en el ejido Miguel Alemán, en las cercanías del San Luis Río Colorado.
Tras el aviso de los buscadores, se sumaron a las labores la Comisión Estatal de Búsqueda y la Fiscalía estatal, quienes iniciaron trabajos de campo en esta área desértica, donde se estima la existencia de al menos 33 víctimas.
Las labores continúan con el uso de palas, rastreadores y drones, impulsadas por familiares de personas desaparecidas.
Información forense y dificultades
Un reporte interno señala que existe información científica correspondiente a 19 cuerpos, aunque el proceso de identificación se ha complicado debido a que la mayoría de los restos fueron incinerados.
En algunos casos, los peritajes revelaron que los huesos de un mismo cuerpo se encontraban distribuidos en dos o tres fosas distintas.
Entre la vegetación, arena y tierra del sitio, también se localizaron casquillos de bala de distintos calibres, principalmente 9 milímetros.
Tan sólo en el ejido Miguel Alemán, contiguo a San Luis Río Colorado, se han localizado 16 fosas clandestinas y confirmado científicamente 19 víctimas, de acuerdo con la Fiscalía de Baja California.
Contexto del conflicto criminal
Más allá del perfil de las víctimas, los hallazgos reflejan la intensidad del enfrentamiento entre facciones del Cártel de Sinaloa, particularmente entre los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán y Ismael “El Mayo” Zambada, confrontación que ha dejado una estela de asesinatos en la región.
El Valle de Mexicali habría sido utilizado como zona de inhumación clandestina por grupos identificados como Los Rusos y Los Chapitos.
Antecedentes históricos
Desde la década de los noventa, el gobierno de Estados Unidos identificó a esta región como estratégica para el narcotráfico. En ese contexto, se implementó el Operativo Ymperial, en el que participaron más de 20 corporaciones en la frontera con Baja California.
De acuerdo con un informe de su coordinador, Alan Bersin, Mexicali fue considerado el mayor corredor de cocaína de la frontera, mientras que San Luis Río Colorado fungía como su principal punto de almacenamiento.



