La violencia en la relación de pareja, particularmente en sus modalidades digital y sexual, se ha convertido en una de las problemáticas más frecuentes entre jóvenes de 15 a 25 años, advirtió Claudia Romero Hernández, directora de Atención y Prevención a la Violencia de la Secretaría de las Mujeres.
En entrevista, la funcionaria explicó que en cada una de las 27 unidades de atención Siempre Vivas se registran entre tres y cinco casos nuevos diarios de mujeres que enfrentan distintos niveles de riesgo por agresiones de sus parejas, que van de moderado a feminicida.
Zonas con mayor incidencia
Romero Hernández señaló que los casos se concentran principalmente en demarcaciones como:
- Iztacalco
- Tlalpan
- Cuauhtémoc
- Álvaro Obregón
- Tláhuac
- Milpa Alta
Indicó que muchas jóvenes no acuden a solicitar ayuda por iniciativa propia, influidas por factores como el enamoramiento, la culpa o la desconfianza hacia las instituciones. En la mayoría de los casos, son familiares quienes las llevan a las unidades tras notar cambios de conducta, aislamiento o tristeza.
Chantaje digital y escalamiento de la violencia
La directora alertó que, tras las rupturas sentimentales, es cada vez más común el chantaje con material íntimo, así como amenazas y agresiones físicas graves. Subrayó que detectar la violencia en el noviazgo de forma temprana es clave para prevenir feminicidios.
Uno de los casos recientes es el de Cía, una joven de 25 años que vivió violencia durante cuatro años. Lo que inició con frases de control como “no te maquilles ni te vistas así” escaló a persecuciones, intimidaciones, golpes e intentos de asfixia.
En 2022, con seis meses de embarazo, denunció por primera vez tras ser golpeada en el abdomen con una patineta. La violencia continuó: en 2023 sufrió la fractura de un dedo y, en 2025, su agresor intentó estrangularla en la vía pública.
Proceso legal y atención integral
El 21 de enero, tras presentar nuevas pruebas de agresiones y amenazas, un juez ordenó el traslado del acusado al Reclusorio Norte para continuar el proceso penal.
Aunque actualmente se siente más segura, Cía —cuyo nombre real se mantiene en el anonimato— reconoce que enfrenta secuelas emocionales y el temor de reencontrarse con su agresor en futuras audiencias.
“Me quedé callada mucho tiempo, pero entendí que denunciar era la única forma de detenerlo”, afirmó.
Romero Hernández recordó que en las unidades Siempre Vivas las mujeres reciben acompañamiento integral gratuito y sin cita previa, que incluye evaluación de riesgo, asesoría jurídica, atención psicológica individual y grupal, así como vinculación con servicios de salud y educativos, de acuerdo con cada caso.



