Filiberto Hernández Martínez, conocido como El Monstruo de Tamuin, acudió de manera virtual a una audiencia realizada en los juzgados de Ciudad Valles, San Luis Potosí, donde se presentaron los alegatos finales por tres de los cinco feminicidios que cometió entre 2010 y 2014.
Audiencia tras más de una década de espera
Durante la sesión se expusieron los argumentos de culpabilidad por los asesinatos de Eliehoenai Chávez Rivera, de 32 años; Itzel Romany, de 11, y Dulce Jimena, de 9 años.
Tras 11 años de retrasos, una juez informó a las familias que en un plazo máximo de 15 días se emitirá la sentencia definitiva contra el imputado, quien permanece recluido en el penal federal de Gómez Palacio, Durango.
Proceso marcado por retrasos y amparos
A pesar de haber confesado, el proceso judicial estuvo marcado durante más de una década por amparos y recursos legales, lo que generó temor entre los familiares de que el acusado pudiera quedar en libertad.
No obstante, las carpetas de investigación por los homicidios de Rosa María, de 15 años, y Adriana, de 13, continúan abiertas, en espera de que se designe un antropólogo forense para analizar restos humanos localizados.
Actitud del imputado durante la audiencia
Hernández Martínez compareció vía videollamada desde el penal de Durango. Durante su intervención, negó los hechos y mantuvo una actitud arrogante, alzando la voz e intentando burlarse de las personas presentes, lo que llevó a la juez a llamarle la atención y exigirle respeto.
En tanto, representantes de la Fiscalía General del Estado y la defensa de las familias presentaron los argumentos finales por los crímenes cometidos entre 2010 y 2014.
Exigen justicia para las víctimas
Guadalupe Chávez Martínez, padre de Eliehoenai, pidió a la juez que se emita una sentencia justa tras años de espera.
“No tengo duda de que Filiberto es el asesino. Nosotros tenemos toda la investigación desde el 6 de mayo que desapareció mi hija hasta el 3 de julio del mismo año”.
“Tenemos todas las pruebas, pues el hoy detenido fue quien informó de la localización de las prendas y cuerpos de cada víctima, incluso se comprobó que pertenecían a ellas”.
Las familias señalaron que, ante la falta de acción de las autoridades, tuvieron que realizar investigaciones y reunir pruebas para lograr la detención del responsable.
Críticas a la Fiscalía estatal
La madre de Eliehoenai reconoció que una sentencia no aliviará el dolor causado por la pérdida.
“Sabemos que una sentencia condenatoria no va a regresar a mi hija, pero esperamos que todo ya termine”.
Por su parte, Karla Michel Salas Ramírez, directora de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, reprochó a la Fiscalía estatal la falta de investigación oportuna, lo que permitió que el acusado continuara cometiendo crímenes.
Asimismo, exigió que se investigue a fondo el historial del imputado, quien antes de residir en Tamuin vivió en Ciudad Juárez, Chihuahua, durante un periodo marcado por múltiples asesinatos de mujeres.



