La NASA informó que ahora apunta a marzo para el lanzamiento de su nuevo cohete lunar, luego de enfrentar fugas de combustible durante una prueba clave realizada un día antes en el Centro Espacial Kennedy.
En un comunicado, la agencia explicó que el retraso permitirá a los equipos revisar los datos y realizar un segundo ensayo general antes del vuelo de prueba.
“Esto dará tiempo a los equipos para revisar los datos y llevar a cabo un segundo ensayo general”, señaló la NASA.
Problemas durante la carga de combustible
Las fugas se detectaron pocas horas después de iniciar la carga de hidrógeno y oxígeno superfríos, un proceso que tomó toda la jornada del lunes y que buscaba simular las etapas finales de una cuenta regresiva real.
Durante la prueba:
- Se acumularon niveles elevados de hidrógeno cerca de la base del cohete.
- La carga se detuvo al menos dos veces para intentar resolver el problema.
- También se registraron retrasos en las operaciones de cierre y fallas recurrentes de audio en las comunicaciones del equipo en tierra.
Situaciones similares ya habían ocurrido durante el primer vuelo de prueba del Sistema de Lanzamiento Espacial en 2022.
Astronautas salen de cuarentena
La NASA indicó que los cuatro astronautas asignados a la misión —tres estadunidenses y un canadiense— serán retirados de su cuarentena de casi dos semanas.
Añadió que volverán a ingresar a este aislamiento aproximadamente dos semanas antes de la próxima ventana de lanzamiento.
Por ahora, la agencia no estableció una fecha oficial para marzo, al señalar que primero es necesario analizar completamente los datos, corregir los problemas y repetir las pruebas.
Ventanas de lanzamiento limitadas
La NASA cuenta con pocos días al mes para lanzar el cohete, y las bajas temperaturas ya habían reducido la ventana de febrero en dos días.
Durante el ensayo, los relojes de cuenta regresiva comenzaron el sábado por la noche y estaba previsto detenerlos 30 segundos antes del despegue, sin llegar a la ignición del motor.
Objetivo de la misión Artemis
La misión, con una duración aproximada de 10 días, enviará a los astronautas más allá de la Luna, alrededor de su lado oculto, y de regreso a la Tierra. El objetivo es probar sistemas vitales, como el soporte de vida de la cápsula, sin intentar un alunizaje.
La última vez que la NASA envió astronautas a la Luna fue durante el programa Apollo, en las décadas de 1960 y 1970. El programa Artemis busca establecer una presencia lunar sostenida y preparar futuras misiones tripuladas a la superficie.



