En el Senado quedó listo el proyecto de dictamen para establecer en la Constitución el derecho a una jornada laboral semanal de 40 horas, al considerarse un “imperativo no sólo de justicia social, sino de salud pública”, que permitiría transitar hacia un modelo de trabajo más humano, equilibrado y saludable.
El dictamen, elaborado por las Comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, se prevé votar en la segunda quincena de febrero y plantea una reforma al Artículo 123 de la Carta Magna para establecer que “la jornada laboral será de 40 horas semanales en los términos que establezca la Ley”, con una aplicación gradual en los próximos cinco años.
Descanso, horas extra y prohibiciones
La reforma también precisa que:
- Por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán gozar de al menos un día de descanso con salario íntegro.
- El tiempo extra no podrá exceder de 12 horas semanales, distribuidas en un máximo de cuatro horas diarias y cuatro días.
- Si se supera ese límite, el empleador deberá pagar 200% adicional sobre el salario correspondiente a la jornada ordinaria.
- Se prohíbe que menores de 18 años realicen trabajo extraordinario.
Aplicación gradual hasta 2030
Un artículo transitorio establece que, una vez promulgada la reforma constitucional, ambas cámaras del Congreso tendrán 90 días para adecuar la Ley Federal del Trabajo (LFT) y aplicar de manera progresiva la reducción de la jornada, conforme a la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, sin modificaciones.
El calendario propuesto es el siguiente:
- 2026: se mantiene la jornada de 48 horas
- 2027: 46 horas
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas semanales
Rezago histórico y carga laboral
En la exposición de motivos se recuerda que desde la Constitución de 1917 se estableció la jornada máxima de ocho horas y el descanso semanal, lo que representó un avance histórico para la clase trabajadora. Sin embargo, se subraya que han pasado más de 100 años sin una actualización sustancial, pese a los profundos cambios sociales, económicos y tecnológicos.
De acuerdo con datos de la OCDE, México se encuentra entre los países con mayor carga laboral, con un promedio de 2 mil 124 horas trabajadas al año, frente a las mil 687 horas del promedio del organismo.
“Esto implica que las personas trabajadoras en México laboran 23% más, sin que ello se refleje en mejores niveles de productividad ni en una mejor calidad de vida”.
El dictamen advierte que el exceso de horas de trabajo se traduce en mayor estrés, incremento de enfermedades crónicas y un aumento en los accidentes laborales.



