Gruma, el principal productor mundial de harina de maíz nixtamalizado y tortillas, renunció a imponer contratos de exclusividad a las tortillerías, como parte de un acuerdo alcanzado con la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) para reactivar la competencia en el sector.
El organismo regulador, de reciente creación, notificó que su pleno aceptó el planteamiento de la empresa para modificar todos sus contratos vigentes, eliminando las obligaciones de exclusividad o de consumo mínimo, así como las penalizaciones asociadas.
Cesión de maquinaria y cambios contractuales
Como parte de las medidas acordadas, Gruma también cederá sin costo las máquinas vinculadas a estos contratos, entre ellas:
- Tortilladoras
- Batidoras
Estas acciones buscan reducir las barreras que enfrentan los propietarios de tortillerías para elegir libremente a sus proveedores.
Comisión Nacional Antimonopolio establece medidas para reactivar la competencia en el mercado de harina de maíz y beneficiar a propietarios de tortillerías.
— Comisión Nacional Antimonopolio (@AntimonopolioMX) January 24, 2026
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Investigación y concentración del mercado
La empresa calificó como “satisfactoria” la conclusión de la investigación iniciada en 2022 por la entonces Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), cuyos resultados se publicaron en octubre de 2024.
De acuerdo con ese informe, en el mercado de harina de maíz nixtamalizada vendida a tortillerías no existen condiciones de competencia efectiva, ya que Gruma concentra entre 50 y 90 por ciento de las ventas en cada una de las ocho regiones en que se dividió el país.
El regulador identificó que la firma tiene una participación entre dos y nueve veces mayor que su competidor más cercano, además de precios 10 por ciento superiores.
Medidas descartadas y postura de la empresa
Como parte de la determinación preliminar, la Cofece había planteado que Gruma vendiera cinco de sus 18 plantas, así como su flota de distribución y fuerza de ventas asociada. Sin embargo, la compañía informó a la Bolsa Mexicana de Valores que las medidas actuales:
“No contemplan la desincorporación de activos que la autoridad había propuesto inicialmente”.
Impacto para consumidores y tortillerías
La CNA señaló que las medidas estarán sujetas a mecanismos de verificación y supervisión, con el objetivo de garantizar su efectividad, fomentar la competencia y beneficiar tanto a la población como a los propietarios de tortillerías.
Datos de la Profeco destacan la relevancia del sector:
- La harina de maíz es un insumo fundamental para la tortilla
- El consumo anual es de 65.8 kilogramos por habitante
- Más del 80 por ciento de los hogares mexicanos consume tortillas
Aunque la comisión reconoció que los tortilleros podrían reducir significativamente sus costos, también aclaró que el precio final de la tortilla depende de otros factores, como energía, insumos y costos operativos.
Plazos y expectativas
Gruma contará con un plazo de 90 a 180 días para definir con la CNA los términos de la documentación necesaria para implementar las medidas. La empresa confió en que el cierre del procedimiento:
“Dé certidumbre para seguir desarrollando sus operaciones en México e invirtiendo”.


