Representantes del sector cafetalero señalaron que los programas Café Bienestar y Producción para el Bienestar resultan insuficientes para atender las necesidades de los productores de café en el país.
De acuerdo con cifras oficiales, en México existen más de 500 mil productores de este grano; sin embargo, únicamente 6 mil 646 pequeños caficultores de Oaxaca, Puebla, Veracruz y Guerrero forman parte de Café Bienestar, lo que representa poco más del uno por ciento del total.
Cobertura limitada de apoyos
En el caso del programa Producción para el Bienestar, que otorga apoyos anuales de 6 mil 200 pesos, Fernando Celis, productor de Veracruz, explicó que solo beneficia a poco más de 220 mil caficultores, es decir, menos del 50 por ciento de los productores a nivel nacional.
“Nosotros planteamos que debería apoyarse cuando menos a 400 mil productores”, sostuvo.
Crisis estructural del sector
Por su parte, Arturo García, productor de Guerrero, recordó que el sector enfrenta desde hace décadas una fuerte volatilidad en los precios internacionales.
Indicó que el precio del café en la bolsa de Nueva York ha llegado a caer hasta 70 dólares por cada 100 libras, mientras que en otros periodos ha alcanzado 400 dólares, lo que genera incertidumbre para los productores.
A esta situación se suman otros factores, como:
- Envejecimiento de las parcelas y de los productores
- Falta de relevo generacional
- Escaso papel de los gobiernos en el desarrollo de la cafeticultura
- Presencia de plagas y enfermedades en los cultivos
Ley sin regulación clave
En diciembre del año pasado se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura, con el objetivo de fomentar la producción, comercialización y procesamiento del grano.
No obstante, García advirtió que la legislación no contempla temas de sanidad e inocuidad para el café importado ni regula los precios que la industria debe pagar a los productores.
“La industria no paga el precio que corresponde a la bolsa. Demandamos que el gobierno regule que se cumplan esos precios de referencia”, exigió.
Importaciones y consumo interno
El productor también criticó el creciente uso de café robusta importado, al considerarlo de menor calidad, mientras que el café arábigo nacional se destina principalmente a la exportación.
“Vendemos lo bueno que producimos y consumimos lo malo que se importa”, señaló, al destacar el alto consumo de café soluble en el país.
Llamado a fortalecer la cafeticultura
Para fortalecer el sector, los productores plantearon:
- Impulsar la producción de café arábigo
- Otorgar mayores apoyos financieros
- Promover campañas de consumo de café de grano de calidad
Finalmente, Celis consideró que este año aún es posible avanzar, pero se requiere voluntad gubernamental para ampliar los beneficiarios de Producción para el Bienestar, Sembrando Vida y el programa de fertilizantes.



