La artista e investigadora Catalina Yolanda López Márquez, galardonada con el Premio Nacional de Artes y Literatura 2025 en el campo de Artes y Tradiciones Populares, afirmó que “la grana cochinilla es un legado histórico de gran relevancia mundial”, al destacar el valor cultural, científico y simbólico de este insecto del que se obtiene el rojo carmín.
Originaria de Oaxaca (1951), López Márquez fue reconocida por su labor en el rescate, cría y aprovechamiento de la grana cochinilla fina del nopal, una práctica ancestral que ha investigado, desarrollado e innovado durante más de seis décadas.
“Es un insecto que nos regala el rojo carmín y el ácido carmínico. Puedo decir que le he entregado mi vida, mi amor y mi corazón”, expresó.
Seis décadas de investigación y difusión
A lo largo de 60 años, la maestra Catalina se ha dedicado al estudio integral del proceso productivo de la grana cochinilla: desde la siembra del nopal hasta la aplicación del tinte en distintos productos. Su trabajo ha sido difundido en foros, congresos y certámenes, promoviendo la agricultura, el arte y la cultura de México a nivel internacional.
En entrevista, señaló sentirse “muy feliz y entusiasmada” por el reconocimiento, aunque admitió que su labor ha contado con poco apoyo institucional, pese a que el cultivo del nopal requiere cuidados constantes para garantizar la sobrevivencia del insecto.
Para sostener su proyecto, ofrece talleres educativos y de capacitación, dirigidos principalmente a niñas, niños y jóvenes.
“Les mostramos la historia de la grana, cómo se obtenían antes los colores de la naturaleza y los invitamos a pintar con tintes naturales. Algunos niños me han dicho que quieren aprender bien para dedicarse a esto”, relató.
Un saber heredado y protegido
El primer acercamiento de López Márquez con la grana cochinilla ocurrió en su infancia, de la mano de su abuela, en la región mixteca. Años después, tras colaborar con el gobierno para producir colorante orgánico a gran escala, decidió dedicarse por completo al rescate del arte ancestral de la grana, pese a las dificultades que representan el clima y los depredadores.
Esa pasión la llevó a crear la nopaloteca, una técnica artesanal para el cultivo del nopal, y posteriormente, junto con Claudia y Sergio Juárez, a fundar el Museo Ecológico de Grana Cochinilla Nocheztlicalli, en Santa Lucía del Camino, Oaxaca.
Este espacio está dedicado a la investigación, preservación y difusión del conocimiento científico, cultural y artístico de la grana cochinilla y otros colorantes naturales tradicionales.
Un colorante con múltiples usos
De acuerdo con los especialistas del museo, del insecto Dactylopius coccus Costa se obtiene un colorante 100% orgánico, utilizado en la industria textil, cosmética y alimentaria, así como en productos farmacéuticos.
El cultivo del nopal hospedero (Opuntia ficus-indica) requiere entre dos y tres años y no utiliza fertilizantes químicos ni herbicidas. La grana se recolecta manualmente, con extremo cuidado, una vez que las hembras alcanzan su etapa adulta.
López Márquez explicó que preservar la grana es complejo debido a su hábitat delicado, vulnerable a plagas, depredadores y cambios climáticos, además del desconocimiento social sobre su valor.
Proyección internacional y futuro sustentable
Actualmente, el museo recibe visitantes de Estados Unidos, China, Corea, Alemania y Francia, interesados en conocer el proceso y la historia de este colorante milenario.
La investigadora adelantó que este año renovará su huerto de nopal, el cual funciona sin agroquímicos y busca consolidarse como la primera reserva ecológica de grana cochinilla y nopal a escala nacional.
En esta labor ha contado con el apoyo de sus hijos, quienes participan en las actividades de campo, investigación y capacitación.
Además del Premio Nacional de Artes y Literatura 2025, Catalina Yolanda López ha recibido otros reconocimientos, como el Premio Nacional a las Mujeres Mexicanas Inventoras e Innovadoras (2008) y el nombramiento de Tesoro Humano Vivo (2023).



