Tras el ataque militar perpetrado por Estados Unidos contra varias ciudades de Venezuela, este sábado Caracas amaneció mayormente desolada, con un saldo aún incierto de personas civiles y militares heridas o fallecidas.
En distintos puntos de la capital se observaron filas frente a tiendas de alimentos y farmacias, que abrieron parcialmente para atender la demanda básica. Al mismo tiempo, se registraron movilizaciones de militantes del chavismo en lugares emblemáticos como la Plaza Bolívar y las inmediaciones del Palacio de Miraflores.
Patrullajes y bloqueos militares
Efectivos militares y policiales realizaron patrullajes en la ciudad bajo el mando del ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello, uno de los principales líderes de la Revolución Bolivariana.
Las entradas y salidas de la capital permanecían bajo control del ejército, con revisiones detalladas a quienes intentaban cruzar los bloqueos.
Recorrer el centro de Caracas implicaba transitar por calles casi vacías, intercaladas con pequeños grupos de personas que caminaban hacia la avenida Urdaneta, donde se ubica la sede del gobierno.
Rechazo al ataque y exigencia del regreso de Maduro
Mientras en redes sociales circularon imágenes de venezolanos en el extranjero celebrando la ofensiva militar, en Caracas las únicas manifestaciones visibles fueron de rechazo a la agresión y de exigencia del regreso del presidente Nicolás Maduro.
“La patria es sagrada, se defiende hasta del imperio más poderoso”, expresó Antonio Guzmán, caraqueño de 56 años, quien salió a manifestarse junto a vecinos del barrio La Candelaria.
Entre los manifestantes se escucharon consignas como “¡Devuelvan a Maduro!”, en señal de rechazo al operativo militar.
Dolor e incertidumbre entre la población
Otras voces reflejaban un sentimiento de profundo dolor por la violencia registrada. Johana Sánchez, de 29 años, dijo entre lágrimas:
“Duele mucho lo que nos han hecho, porque murió gente, gente inocente fue herida; ¿es eso lo que quieren para mi país?”
En zonas del este de la ciudad, como el municipio Chacao, tradicionalmente identificado con la oposición, la mayoría de las personas optó por permanecer en sus casas y evitar expresiones públicas. El nerviosismo era evidente y la incertidumbre sobre las próximas horas persistía.
Gobierno mantiene el control
Pese al secuestro del presidente Maduro, el gobierno bolivariano mantiene el control del país. Gobernadores de distintas regiones se pronunciaron de manera consecutiva, encabezando movilizaciones y expresando su respaldo al mandatario, así como su rechazo a la intervención militar de Estados Unidos.
El ambiente general en la capital es de tensión, ansiedad y preocupación. Lejos de celebraciones, predomina el temor ante la posibilidad de un nuevo ataque, ya que la extracción de Maduro, anunciada por Donald Trump, no derivó en la salida del chavismo del poder.




