Un equipo de científicos ha desarrollado un innovador marcapasos biodegradable, más pequeño que un grano de arroz, que se disuelve en el cuerpo una vez que ya no es necesario. Este dispositivo podría ser una solución para pacientes que requieren estimulación cardíaca temporal, como bebés con defectos congénitos o adultos con bradicardia transitoria tras una cirugía.
El marcapasos, diseñado por investigadores de la Universidad Northwestern en EU, mide apenas 1.8 x 3.5 x 1 milímetros y ha sido probado en modelos animales como ratones y cerdos, así como en corazones de donantes de órganos. Su minúsculo tamaño permite implantarlo mediante una inyección, sin necesidad de cirugía invasiva.
Introducing the world's smallest pacemaker 💜 The device is so tiny, it can fit inside the tip of a syringe—and be non-invasively injected into the body.
— Northwestern (@NorthwesternU) April 2, 2025
This new pacemaker is particularly well-suited to the tiny, fragile hearts of newborn babies with congenital heart defects. pic.twitter.com/wZ3eRNDrsc
Funcionamiento y ventajas del dispositivo
Este dispositivo emplea dos metales diferentes como electrodos, que al entrar en contacto con los fluidos corporales generan una corriente eléctrica, eliminando la necesidad de cables o baterías externas. Su funcionamiento es controlado por una unidad adherida a la piel, que monitorea la actividad cardíaca y activa el marcapasos mediante impulsos luminosos cuando detecta irregularidades.

A diferencia de los marcapasos convencionales, que requieren cables conectados a un estimulador externo y una cirugía posterior para su extracción, este nuevo marcapasos se degrada de forma natural en el cuerpo, reduciendo riesgos de infecciones y evitando procedimientos adicionales. Además, el grosor y la composición de los materiales pueden ajustarse para determinar su tiempo de funcionamiento antes de desintegrarse.

El dispositivo también permite la implantación de múltiples unidades en el corazón para una estimulación más sofisticada, lo que abre la posibilidad de tratar distintos tipos de arritmias con mayor precisión.
Desafíos y perspectivas de futuro
Aunque por ahora se trata de un prototipo experimental, los investigadores creen que en algunos años podría ser una realidad en la práctica médica. La empresa emergente NuSera Biosystems trabaja en su desarrollo y comercialización.
Este avance no solo podría revolucionar el tratamiento de arritmias temporales, sino que también abre la puerta a aplicaciones en otras áreas de la medicina, como cirugía, neurología y estimulación muscular. Sin embargo, expertos como Juan Pérez-Villacastín, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, advierten que aún falta tiempo para que la tecnología sea aplicada en humanos con garantías suficientes, ya que su uso está pensado para situaciones transitorias y no como una solución permanente.