El empate 0-0 entre América y Cruz Azul en los cuartos de final de la Copa de Concacaf dejó abierta la serie, pero confirmó un cambio en el territorio futbolístico. Desde que La Máquina dejó el estadio Ciudad de los Deportes en enero y se trasladó al Olímpico Universitario, los americanistas han ocupado los espacios donde antes predominaba la afición celeste. La presencia masiva de seguidores azulcremas en este partido refrendó esa sensación de dominio en las calles aledañas.
Termina el partido de Ida en Champions Cup. 🦅
— Club América (@ClubAmerica) April 2, 2025
¡Quedan 90 minutos de 4tos por disputarse! 👊 pic.twitter.com/Te40DJXcJr
Un clásico con pasión en las gradas y tensión en el campo
Los clásicos despiertan emociones intensas, y este no fue la excepción. Gritos como “¡Mete al Toro, carajo!” o “¡Cambia a Valdés!” se escucharon en la tribuna, reflejando la exigencia de los aficionados. Esta pasión también impactó en los alrededores del estadio: el estacionamiento duplicó su precio (de 150 a 300 pesos), la reventa de boletos alcanzó los 1,500 pesos y los vendedores aprovecharon el furor del partido.

A pesar de ser un equipo que destaca por su presión alta y contragolpes, el América no logró imponerse en el primer tiempo. La jugada más peligrosa llegó con un disparo de Alejandro Zendejas que cimbró el poste tras un lance de Kevin Mier. Previamente, el árbitro Joseph Dickerson había anulado un gol a Ignacio Rivero por fuera de juego, lo que encendió la polémica entre los aficionados.

Dominio americanista sin efectividad
El segundo tiempo trajo consigo mayor intensidad. Los cánticos azulcremas resonaron en el estadio con el clásico “Vamos, vamos América, que esta noche tenemos que ganar”. Diego Valdés, Brian Rodríguez y Zendejas generaron la acción más peligrosa del partido con una triangulación, pero el estadounidense falló frente al arco.

Por su parte, Cruz Azul se alejó de su estilo habitual y recurrió a los pelotazos. En una de las pocas opciones celestes, Ángel Sepúlveda remató de cabeza, obligando a Luis Malagón a desviar el balón a tiro de esquina. Sin embargo, el América continuó dominando el encuentro, con avances de Valdés y disparos de Erick Sánchez y Rodríguez, aunque sin efectividad.
El técnico de las Águilas, André Jardine, reflejó la frustración de los más de 19,700 asistentes, quienes esperaban un duelo con mayor intensidad. Ahora, todo se definirá en la vuelta el 8 de abril en el estadio Olímpico Universitario, la nueva casa de Cruz Azul.