Tras más de una década de procesos judiciales y negociaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos, Daniel Franco López, alias “Micha”, “Neon” o “Fer”, fue extraditado a El Paso, Texas, donde enfrentará cargos por crimen organizado, tráfico de drogas, lavado de dinero y uso de armas de fuego con fines delictivos. Su llegada a territorio estadounidense marca un hito en la lucha contra el Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo.
De acuerdo con documentos judiciales, Franco López, de 40 años, fue pieza clave en la estructura del cártel, coordinando el tráfico de cientos de kilogramos de cocaína y toneladas de mariguana hacia Estados Unidos. También se le atribuyen secuestros, homicidios y la recolección de millones de dólares en ganancias ilícitas provenientes del narcomenudeo en varias ciudades estadounidenses.
Franco López fue acusado en 2012 junto con Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada y más de una docena de coacusados bajo una imputación federal del crimen organizado (RICO). Fue arrestado en Ciudad Juárez en julio de 2012 por la Policía Estatal de Chihuahua, y permaneció bajo custodia hasta su extradición este mes.
Su captura ocurrió cuando agentes de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua lo ubicaron en un operativo en Juárez, diseñado para capturar fugitivos y recuperar vehículos robados. Franco López y otro presunto miembro del cártel, Fernando Arellano Romero, alias “Gama”, fueron detectados en un Volkswagen Jetta gris, en el que intentaron huir, pero fueron alcanzados por los agentes. Ninguno de los dos iba armado en el momento de su arresto.
Además de los delitos de narcotráfico y crimen organizado, Franco López fue implicado en el secuestro de Sergio Saucedo, residente de Horizon City, Texas, quien fue raptado de su hogar en mayo de 2009, y encontrado muerto en Ciudad Juárez.
La extradición de Franco López representa un eslabón más en la ofensiva de Estados Unidos contra el Cártel de Sinaloa, el cual sigue siendo el principal proveedor de fentanilo y otras drogas ilícitas en el país.
“Este individuo fue el acusado número 16 en la histórica imputación contra ‘El Chapo’ y ‘El Mayo’”, declaró la agente especial Towanda Thorne-James, jefa de la División de la DEA en El Paso. “Esto demuestra que nunca descansaremos en la persecución de los criminales responsables de miles de muertes en nuestra nación”.
Por su parte, el FBI y la ATF destacaron que la captura y extradición de Franco López representan un paso más hacia el desmantelamiento del Cártel de Sinaloa y su imperio de violencia y narcotráfico.
“El caso de Franco López parece sacado de un guion de Hollywood: cárteles, armas, drogas, dinero y agentes federales”, comentó el agente especial Jeffrey C. Boshek II, de la ATF.
“Pero esta vez, los buenos ganaron. Este criminal dejó un rastro de destrucción a su paso, y ahora pagará las consecuencias”.
Franco López permanecerá bajo estricta vigilancia en una prisión federal en El Paso mientras avanza su proceso judicial. La Fiscalía ha dejado claro que su caso es solo una pieza dentro de una red criminal mucho más amplia que ha operado por décadas, generando violencia tanto en México como en Estados Unidos.
Su juicio podría arrojar nueva información sobre la actual estructura del Cártel de Sinaloa y sus operaciones en la frontera, especialmente en medio de la creciente disputa interna entre facciones de la organización.