
El orden de nacimiento sí afecta a la persona
Durante décadas, la evidencia ha sido poco firme, pero nuevos estudios revelan que el orden de nacimiento y la posición en la familia afectan la inteligencia y la personalidad de cada persona.
Poco a poco ha empezado a surgir un tema de interés tanto en periódicos, foros de discusión, revistas y programas de televisión y radio como en la comunidad científica: ¿el orden de nacimiento y la posición en la familia afectan a la persona?
Todo parece indicar que así lo es
En los años setentas se descubrió que los primogénitos poseen una inteligencia superior al promedio. Sin embargo, otros estudios se encargaron de desecharla alegando que no existía tal beneficio.
Hasta hace menos de 5 años, no existían investigaciones ni resultados convincentes que ligaran la personalidad o el comportamiento con el orden de nacimiento. Sin embargo, dos estudios en los últimos 3 años por fin han encontrado resultados mesurables que indican que la posición en la familia afectan tanto al coeficiente intelectual (IQ) como a la personalidad.
Quizás sea momento de considerar el orden de nacimiento como parte de la influencia real en una persona y en su crecimiento intelectual y personal.